Potocki
Entre los jardines de Łańcut y los campos de centeno del sureste de Polonia, en Potocki, Polonia, se destila una vodka con porte aristocrático. La destilería se fundó en 1784 y, en 1816, cuando el conde Alfred Potocki asumió la finca, la receta fijó su estilo: pureza nítida con carácter de grano.El centeno local fermenta y, en la destilación fraccionada, solo se conserva el corazón. Se evita a propósito la filtración con carbón activo para no despojar al destilado de matices; la rectificación aporta transparencia, mientras el paladar mantiene una textura sedosa y un toque especiado, sin aditivos.
En copa es limpia y expresiva, excelente base para un Martini cristalino o un trago largo minimalista. Para quien busca vodka de terroir, aquí hay elegancia polaca y un final largo, seco y preciso.
Potocki
Entre los jardines de Łańcut y los campos de centeno del sureste de Polonia, en Potocki, Polonia, se destila una vodka con porte aristocrático. La destilería se fundó en 1784 y, en 1816, cuando el conde Alfred Potocki asumió la finca, la receta fijó su estilo: pureza nítida con carácter de grano.El centeno local fermenta y, en la destilación fraccionada, solo se conserva el corazón. Se evita a propósito la filtración con carbón activo para no despojar al destilado de matices; la rectificación aporta transparencia, mientras el paladar mantiene una textura sedosa y un toque especiado, sin aditivos.
En copa es limpia y expresiva, excelente base para un Martini cristalino o un trago largo minimalista. Para quien busca vodka de terroir, aquí hay elegancia polaca y un final largo, seco y preciso.