Ulrich

Entre huerto de hierbas y precisión de botica, en Italia pervive el nombre Ulrich: un bitter ligado a Domenico Ulrich, botánico de Turín que en 1854 levantó una de las primeras instalaciones dedicadas a extractos aromáticos. Hoy la marca renace en Piamonte, cerca de Alba, reinterpretando la receta con respeto por su ADN histórico.

Su columna vertebral son maceraciones de unas 19 botánicas —raíces, flores, frutas y especias— donde la genciana, la artemisa y el anís dibujan una amargura nítida. Extracción limpia, filtración cuidadosa y una nota de aire “vermut” que aporta tensión sin añadir dulzor.

En coctelería, Ulrich funciona como herramienta de arquitectura: da estructura a aperitivos, afina los long drinks con soda y redefine clásicos italianos hacia un trazo más seco y elegante, siempre sin imponerse.

Ulrich

Entre huerto de hierbas y precisión de botica, en Italia pervive el nombre Ulrich: un bitter ligado a Domenico Ulrich, botánico de Turín que en 1854 levantó una de las primeras instalaciones dedicadas a extractos aromáticos. Hoy la marca renace en Piamonte, cerca de Alba, reinterpretando la receta con respeto por su ADN histórico.

Su columna vertebral son maceraciones de unas 19 botánicas —raíces, flores, frutas y especias— donde la genciana, la artemisa y el anís dibujan una amargura nítida. Extracción limpia, filtración cuidadosa y una nota de aire “vermut” que aporta tensión sin añadir dulzor.

En coctelería, Ulrich funciona como herramienta de arquitectura: da estructura a aperitivos, afina los long drinks con soda y redefine clásicos italianos hacia un trazo más seco y elegante, siempre sin imponerse.