Platzer

En torno a Tieschen, en el Vulkanland de Estiria, el Weinhof Platzer convierte los suelos volcánicos en un estilo de líneas limpias. Lomas suaves, brisas constantes y noches frescas sostienen la maduración lenta y equilibrada. Desde hace generaciones, la familia trabaja parcela a parcela con mucha labor manual, rendimientos contenidos y vendimia selectiva para alcanzar la madurez fisiológica sin prisas.

En bodega manda la sutileza: prensados delicados, fermentaciones controladas y crianza en acero inoxidable, a menudo sobre lías finas sur lie, para ganar fondo sin perder frescura. Incluso en las parcelas DAC, como Ried Aunberg, la precisión vale más que el efecto. Así nacen vinos coherentes y directos, que hablan del origen con estructura y tensión, y dejan una nítida sensación de lugar.

Platzer

En torno a Tieschen, en el Vulkanland de Estiria, el Weinhof Platzer convierte los suelos volcánicos en un estilo de líneas limpias. Lomas suaves, brisas constantes y noches frescas sostienen la maduración lenta y equilibrada. Desde hace generaciones, la familia trabaja parcela a parcela con mucha labor manual, rendimientos contenidos y vendimia selectiva para alcanzar la madurez fisiológica sin prisas.

En bodega manda la sutileza: prensados delicados, fermentaciones controladas y crianza en acero inoxidable, a menudo sobre lías finas sur lie, para ganar fondo sin perder frescura. Incluso en las parcelas DAC, como Ried Aunberg, la precisión vale más que el efecto. Así nacen vinos coherentes y directos, que hablan del origen con estructura y tensión, y dejan una nítida sensación de lugar.