Château Pédesclaux
Entre el estuario de la Gironda y las lomas de gravas de Pauillac, Château Pédesclaux escribe su relato desde 1810, cuando el corredor bordelés Urbain‑Pierre Pédesclaux reunió parcelas para dar forma a una finca con identidad propia. La clasificación de 1855 lo reconoció como Cinquième Grand Cru Classé, sello histórico del Médoc.
En 2009 llegó un giro decisivo con la familia Lorenzetti: reestructuración del viñedo, viticultura ecológica y prácticas biodinámicas en parcelas seleccionadas. La certificación orgánica se obtuvo con la añada 2022, apoyada por una selección más fina y vinificaciones por lotes.
Las gravas profundas de Pauillac aportan estructura y tensión, pero aquí se busca equilibrio: vendimia manual, triaje exigente y crianza medida en roble francés para una expresión clásica, nítida y contemporánea.Château Pédesclaux
Entre el estuario de la Gironda y las lomas de gravas de Pauillac, Château Pédesclaux escribe su relato desde 1810, cuando el corredor bordelés Urbain‑Pierre Pédesclaux reunió parcelas para dar forma a una finca con identidad propia. La clasificación de 1855 lo reconoció como Cinquième Grand Cru Classé, sello histórico del Médoc.
En 2009 llegó un giro decisivo con la familia Lorenzetti: reestructuración del viñedo, viticultura ecológica y prácticas biodinámicas en parcelas seleccionadas. La certificación orgánica se obtuvo con la añada 2022, apoyada por una selección más fina y vinificaciones por lotes.
Las gravas profundas de Pauillac aportan estructura y tensión, pero aquí se busca equilibrio: vendimia manual, triaje exigente y crianza medida en roble francés para una expresión clásica, nítida y contemporánea.