Karthäuserhof
En el valle del Ruwer, junto a Trier‑Eitelsbach, la frescura del afluente afina cada ladera: allí, Weingut Karthäuserhof (Ruwer/Mosela) gira en torno a una sola joya, la monopole Karthäuserhofberg. Fundado en 1335 por monjes cartujos y más tarde pasado a propiedad privada tras la secularización, el viñedo fue situado en 1868 por la clasificación prusiana entre los parajes de máxima categoría.
Pizarra devónica, exposición suroeste y cotas que superan los 250 metros fijan frescura y una mineralidad nítida; aquí el Riesling es un idioma. El trabajo en viña es meticuloso y la crianza busca claridad y longitud, sin artificios aromáticos. Hoy reconocido como VDP.GROSSE LAGE® y en manos familiares desde hace más de 200 años, Karthäuserhof es una referencia de la Mosela, donde el terruño se convierte en historia.Karthäuserhof
En el valle del Ruwer, junto a Trier‑Eitelsbach, la frescura del afluente afina cada ladera: allí, Weingut Karthäuserhof (Ruwer/Mosela) gira en torno a una sola joya, la monopole Karthäuserhofberg. Fundado en 1335 por monjes cartujos y más tarde pasado a propiedad privada tras la secularización, el viñedo fue situado en 1868 por la clasificación prusiana entre los parajes de máxima categoría.
Pizarra devónica, exposición suroeste y cotas que superan los 250 metros fijan frescura y una mineralidad nítida; aquí el Riesling es un idioma. El trabajo en viña es meticuloso y la crianza busca claridad y longitud, sin artificios aromáticos. Hoy reconocido como VDP.GROSSE LAGE® y en manos familiares desde hace más de 200 años, Karthäuserhof es una referencia de la Mosela, donde el terruño se convierte en historia.