Leonista

En la vastedad del Karoo, en Sudáfrica, la agave aprende a sobrevivir a la sequedad; Leonista la transforma con una disciplina inspirada en México, hecha de humo, fuego y paciencia. Ya en 2017, la fundadora Sarah Kennan, tras formarse con maestros destiladores mexicanos, comenzó a destilar un espíritu 100% agave con alma de mezcal.

Las piñas maduran entre ocho y doce años, se cuecen lentamente en hornos de piedra, se trituran y fermentan antes de una doble destilación en alambiques de cobre. Para el Reposado, el destilado reposa de tres a seis meses en roble —a menudo barricas de brandy sudafricano— afinando el carácter sin maquillarlo.

No puede llamarse tequila ni mezcal por denominación, pero respeta la tradición del palenque y la reinterpreta en el Karoo. Certificación orgánica, trabajo con productores locales y una mirada sostenible sostienen su identidad.

Leonista

En la vastedad del Karoo, en Sudáfrica, la agave aprende a sobrevivir a la sequedad; Leonista la transforma con una disciplina inspirada en México, hecha de humo, fuego y paciencia. Ya en 2017, la fundadora Sarah Kennan, tras formarse con maestros destiladores mexicanos, comenzó a destilar un espíritu 100% agave con alma de mezcal.

Las piñas maduran entre ocho y doce años, se cuecen lentamente en hornos de piedra, se trituran y fermentan antes de una doble destilación en alambiques de cobre. Para el Reposado, el destilado reposa de tres a seis meses en roble —a menudo barricas de brandy sudafricano— afinando el carácter sin maquillarlo.

No puede llamarse tequila ni mezcal por denominación, pero respeta la tradición del palenque y la reinterpreta en el Karoo. Certificación orgánica, trabajo con productores locales y una mirada sostenible sostienen su identidad.