Mathilde
Entre Ars, en la Charente, y la vecindad histórica de Cognac, nace Mathilde Liqueur de France bajo la mano de Maison Ferrand, en el Château de Bonbonnet. Sus tierras se cultivan desde época galo-romana y ese fondo se traduce en método: alambiques charentais, paciencia de bodega y una idea fija de equilibrio, donde el azúcar no tapa, sino que sostiene.Para Pêche se eligen melocotones de viñedo cultivados en Francia, pequeños y muy aromáticos. Se trabaja el fruto entero —piel, pulpa y hueso— y se deja macerar para extraer intensidad, pero también textura y un leve amargor noble que afila la dulzura. Luego llega el ensamblaje, preciso y sereno.
Así se firma un licor con identidad francesa: extracción natural, técnica limpia y una lectura del terroir de los huertos más cercana a la destilería que al artificio.
Mathilde
Entre Ars, en la Charente, y la vecindad histórica de Cognac, nace Mathilde Liqueur de France bajo la mano de Maison Ferrand, en el Château de Bonbonnet. Sus tierras se cultivan desde época galo-romana y ese fondo se traduce en método: alambiques charentais, paciencia de bodega y una idea fija de equilibrio, donde el azúcar no tapa, sino que sostiene.Para Pêche se eligen melocotones de viñedo cultivados en Francia, pequeños y muy aromáticos. Se trabaja el fruto entero —piel, pulpa y hueso— y se deja macerar para extraer intensidad, pero también textura y un leve amargor noble que afila la dulzura. Luego llega el ensamblaje, preciso y sereno.
Así se firma un licor con identidad francesa: extracción natural, técnica limpia y una lectura del terroir de los huertos más cercana a la destilería que al artificio.