Clarendelle
Desde Bordeaux, Clarendelle cuenta una historia de familia: la firma pertenece a Domaine Clarence Dillon, cuyo capítulo moderno arranca en 1935 con la compra de Château Haut‑Brion. A principios de los 2000 nació Clarendelle como una lectura actual del ensamblaje bordelés, inspirada en Haut‑Brion pero pensada para ser cercana y cotidiana.
Merlot, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc (y en blancos, Sauvignon y Sémillon) se seleccionan por lotes y se construyen con precisión. La clave está en el arte del coupage y una crianza controlada que sostiene estructura, textura y equilibrio. Aquí el terroir se expresa a través de la selección y la disciplina del ensamblaje, no de una sola parcela.
El resultado es Bordeaux como herencia viva: línea elegante, pulso sereno y un guiño de ADN gran cru, sin caer nunca en retóricas de cata.Clarendelle
Desde Bordeaux, Clarendelle cuenta una historia de familia: la firma pertenece a Domaine Clarence Dillon, cuyo capítulo moderno arranca en 1935 con la compra de Château Haut‑Brion. A principios de los 2000 nació Clarendelle como una lectura actual del ensamblaje bordelés, inspirada en Haut‑Brion pero pensada para ser cercana y cotidiana.
Merlot, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc (y en blancos, Sauvignon y Sémillon) se seleccionan por lotes y se construyen con precisión. La clave está en el arte del coupage y una crianza controlada que sostiene estructura, textura y equilibrio. Aquí el terroir se expresa a través de la selección y la disciplina del ensamblaje, no de una sola parcela.
El resultado es Bordeaux como herencia viva: línea elegante, pulso sereno y un guiño de ADN gran cru, sin caer nunca en retóricas de cata.