Fundador

Bajo la luz de Andalucía, en Jerez, arranca la historia de Fundador en una bodega fundada en 1730, una de las más antiguas del Marco de Jerez. Cuando Pedro Domecq Loustau creó en 1874 el brandy que se considera el primero de España con este nombre, nació una identidad propia, sureña y reconocible.

Su sello se construye con la crianza por Criaderas y Solera, en botas de roble americano acostumbradas al Sherry. Aquí la madurez es movimiento: mezclas fraccionadas, oxidación suave y memoria de la madera, con el sol y la brisa atlántica marcando el compás.

En coctelería, Fundador funciona como base para aperitivos largos – con soda o tónica – y encaja en clásicos donde puede sustituir al Cognac con un acento más cálido sin perder elegancia. Historia embotellada, mezcla contemporánea.

Fundador

Bajo la luz de Andalucía, en Jerez, arranca la historia de Fundador en una bodega fundada en 1730, una de las más antiguas del Marco de Jerez. Cuando Pedro Domecq Loustau creó en 1874 el brandy que se considera el primero de España con este nombre, nació una identidad propia, sureña y reconocible.

Su sello se construye con la crianza por Criaderas y Solera, en botas de roble americano acostumbradas al Sherry. Aquí la madurez es movimiento: mezclas fraccionadas, oxidación suave y memoria de la madera, con el sol y la brisa atlántica marcando el compás.

En coctelería, Fundador funciona como base para aperitivos largos – con soda o tónica – y encaja en clásicos donde puede sustituir al Cognac con un acento más cálido sin perder elegancia. Historia embotellada, mezcla contemporánea.